Archivo de la categoría: Pistas Educativas

Cuando un NO ayuda a los hijos.

Somos conscientes de que los hijos no vienen con manual de instrucciones. Aquí tenéis una guía rápida de lo que NO hay que hacer con ellos. Poco a poco iremos añadiendo más. Sólo tenéis que pinchar en la imagen.

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Consejos: Verano y Niños en Casa

rutinasEl contexto social en el que se mueven nuestros hijos es un factor muy importante a la hora de poder sacar lo mejor de ellos como personas y como estudiantes. El viejo refrán de “dime con quién andas y te diré quién eres” cobra actualidad hoy día a este respecto en el que nuestro país se convierte, un año tras otro, en referente europeo del fracaso escolar. Es un deber de los padres investigar con quién se relacionan su hijos en la calle y en el colegio, instituto, etc. Además, han de ser conscientes de que a los alumnos hay que envolverlos en un clima de estudio, educación social y buenas maneras. Incluso en estas fechas veraniegas, de disfrute y esparcimiento, no podemos dejar que se relajen del todo, ni con las normas de comportamiento en el hogar ni en cuanto a los estudios. Desde aquí os recomendamos que repasen lo visto este curso pasado, por mucho que les cueste (que a veces les cuesta más a los padres hacerles ver esa necesidad, que a ellos ponerse manos a la obra). También es importante que les mantengáis una rutina y no les dejéis a su libre albedrío, puesto que el regreso a la rutina académica será mucho más traumático. Estos días estamos viendo casos de niños dejados a su suerte en la calle con el pretexto del verano y de que tienen que jugar, incluso hasta altas horas de la noche, sin control ninguno. Eso no puede ser si no queremos llevarnos las manos a la cabeza después. Relajar un poco los horarios, no exime de levantarse a una hora prudente, desayunar, hacer tareas de casa, repasar materias del colegio, comer, etc. Así como acostarse también a una hora prudente, por muy mayores que se crean. Así los padres mismos se ayudan a mantener el orden en casa (en lugar de desear que comience el colegio cuanto antes) y a tener una rutina de labores hogareñas, incluso en el caso de estar en el paro. Un trabajo realizado en casa que nos facilita mucho a los distintos especialistas el posterior trabajo con ellos en ese sentido. Es muy difícil trabajar con niños sin estos hábitos, porque tenemos que hacer el trabajo que deberían haber realizado en casa sus padres con ellos, más el trabajo que propiamente nos compete a nosotros.
Nos apena mucho intentar ayudar a jóvenes con sus estudios y sus problemas, mientras en sus casas no les conciencian de que tienen que estudiar y ser responsables, luchando incluso contra esos supuestos “amigos” que tienen y que no les benefician en nada. Recordad, son vuestros hijos, no vuestros amigos. Sacadles de los círculos viciosos de inactividad y pasotismo. Y si no podéis, nosotros os echamos una mano sin problema, pero no os quedéis quietos. Feliz verano a todos.

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Familias “diligentes”

El Código Civil español obliga a los profesores a tener con los alumnos la misma “diligencia que tendría un buen padre de familia”. Hace unas décadas, esa expresión hubiese sido entendida por todo el mundo, en cualquier familia española. Hoy día, se exige a profesores y tutores una diligencia basada en unos valores sociales que escasean cada vez más.  La falta de modelos éticos y morales que seguir en los años 80, unida a la carencia de valoración del esfuerzo, con la que se educaron la gran mayoría de los nuevos padres de hoy día (gracias a la extinta LOGSE, sistema educativo fracasado en todos los países donde se implantó, por falta de medios económicos, y de la que todo el mundo hace mofa hoy día) se han mezclado en la actualidad con una crisis económica galopante, desestructuración familiar y relajación de las obligaciones que para con sus hijos han de tener su padres o tutores legales. Estamos en una situación en la que sólo las clases económicamente privilegiadas son capaces de ofrecer esta orientación a sus hijos a través del pago de especialistas y colegios de élite, mientras que las clases menos favorecidas ven mermar el número de familias donde se ofrece a los hijos un modelo a seguir equilibrado y responsable, coincidente con aquellos padres que recibieron el mismo trato de sus familias. Desde Ekollegium ofrecemos esa orientación a todas esas familias que, por no saber o no poder, son incapaces (y tienen la humildad de reconocerlo) de ofrecer un modelo adecuado a seguir a sus hijos o han perdido el control de los mismos por falta de referentes válidos a los que imitar. Tener hijos implica dedicarles mucho más tiempo del que todo el mundo cree en la actualidad y, por muchos problemas que se tengan, su educación ha de estar siempre por delante de los mismos. Por desgracia, hoy día, nos encontramos con dos tipos de niños y jóvenes (espejos de sus familias): los que están educados y tienen inquietudes intelectuales… y los comunmente llamados “canis, quinquis, chusma, etc”. Sois vosotros los que elegís qué tipo de hijo queréis tener. Estamos aquí para ayudaros. No perdáis la oportunidad, porque “luego” siempre es tarde en educación.

Homenaje a una amiga…

friend-iconFinaliza el curso escolar y mirando el mismo desde la perspectiva que me da el paso del tiempo, quisiera dedicar unas palabras a una querida amiga, que es como de la familia, que al igual que muchas otras madres ha luchado con valor y humildad por su hijo y por otros como él que se merecen todos nuestros esfuerzos y dedicación para salir adelante en estos tiempos tan duros que nos toca vivir.
A mi querida luchadora, tú ya sabes quién eres, quiero decir que, pese a todas las zancadillas que le va dando la vida, ha logrado siempre ponerse en pie y seguir dando ejemplo a muchas madres novatas (y otras no tanto) de cómo hay que educar a los hijos. Ejemplo que unas siguen y otras desmerecen, pero que me demuestra cada día que con mucha dedicación e infinitas horas de atención a los suyos, se puede superar cualquier bache con una sonrisa, el cariño de los que nos rodean cada día y de aquellos que nos quieren bien. Pese a que en tu humildad no eres capaz de ver todo lo que aportas al resto, te diré que eres un gran ejemplo como madre y que ojalá hubiese muchas como tú porque otro gallo nos cantaría. No dudes ni un momento de que tu gran valor es el gran corazón que llevas dentro y tu persistencia en sacar adelante a los tuyos. Yo estoy orgulloso de ti, así que cuando estés alicaída, piensa en estas palabras que agradecen tu labor en tu casa, en el colegio y en la asociación, cuyo mayor activo es contar con gente como tú. Imagino que todo esto es lo que vemos los que te apreciamos como eres y no queremos que cambies y, objetivamente, como profesional, también coincido con esta manera de verlo. Nos vemos pronto y animo al resto de luchadoras a seguir en vuestra pelea diaria por sacar lo mejor de los vuestros a flote. Disfrutad del verano que os lo merecéis.

¿Eres el padre que se merecen tus hijos?

Tu hijo no es una carga.

Tu hijo no es una carga.

Con el devenir de los años, nos vamos dando cuenta de que no todos los problemas con que se encuentran nuestros jóvenes y niños proceden de su ámbito educativo, sino del interior de sus hogares. De todos es conocida la frase, que ya esgrimían nuestros padres y abuelos, “si el niño es así, cómo serán sus padres…”. Es una verdad como un templo. La experiencia nos muestra que aquellos niños que reciben un seguimiento concienzudo por parte de sus padres, en todos los ámbitos de su vida, son mucho más estables emocionalmente y menos propensos a la frustración, además de rendir mucho más en los estudios. Estas ventajas van disminuyendo proporcionalmente al desinterés de sus padres en cada uno de los aspectos de sus vidas. Tener un hijo es una responsabilidad muy grande, por las horas de dedicación exclusiva que precisará y por los esfuerzos a todos los niveles que habrá que hacer para sacarlo adelante. No todos los adultos están preparados para asumir esa responsabilidad. Fruto de este abandono son los malos tratos que muchos padres reciben de sus hijos por no haber sabido desempeñar su papel en el tiempo en que debieran haberlo hecho, unido, generalmente, al fracaso escolar. ¿Realmente crees que es más importante descansar después del trabajo y no hacer caso a tu hijo?. Pan para hoy y hambre para mañana. ¿Realmente es más importante la novela de la televisión que estar estudiando con tu hijo o acompañándole a sus actividades extra-escolares?. Cada hora que no pases atendiéndole, es un paso más hacia su abandono. Cada día que no disfrutes de su educación, será un paso más hacia su fracaso como parte de la sociedad y al tuyo como padre. Es tu oportunidad de hacer algo bueno en la vida. Si no eres capaz de hacerlo solo o no te ves con la preparación suficiente, nosotros te podemos ayudar, pero el primer paso tienes que darlo tú.

 

Cada esfuerzo, una recompensa.

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Estamos acostumbrados a que cuando los niños, y los no tan niños, hacen lo que se espera de ellos, nunca pase nada, porque es lo “normal”. Sin embargo, cuando hacen algo mal, el castigo es instantáneo. Esta conducta tiene muchos inconvenientes, nada recomendables, para la educación de los hijos. El más importante es que, acostumbrados a recibir la atención de sus padres o tutores únicamente cuando hacen algo mal, utilizarán este comportamiento siempre que quieran recibir una atención especial de los mismos, aunque sea en forma de castigo o reprimenda. Vivir en un mundo donde el castigo es la llave de la atención, acarrea que acaben creyéndose el papel de “malos” que esa búsqueda de atención les ha llevado a representar. Obviamente, la convivencia con ellos será mucho más difícil para los padres, puesto que creerán que es un tema conductual, en lugar de afectivo (como suele ser en la mayoría de los casos) y la situación irá de mal en peor: voces, malas caras, falta de motivación y de ilusión, falta de confianza, etc.

Para evitar este tipo de situaciones, es importante que los padres y tutores sean conscientes de la importancia del refuerzo positivo de sus hijos. Al igual que el castigo sigue a la falta, la recompensa ha de seguir al buen trabajo y a la buena actitud. De esta manera, si quieren llamar la atención, lo harán de manera positiva. No debemos olvidar que los ambientes donde reina el cariño y la confianza son mucho más atractivos para cualquier persona que los contextos que carecen de ellos. Así que os recomendamos, como siempre, no conectar el piloto automático (por muy cansados que estéis) e intentar siempre recompensar los esfuerzos de vuestros hijos con el mismo ímpetu con que el castigo sigue a la falta.

Hijos, no amigos.

La pérdida de amistades verdaderas en sus círculos cercanos y otro tipo de problemas personales, lleva a muchos padres a creer que sus hijos van a ser sus mejores amigos. Esta creencia lleva a muchas familias al desastre. No dejaremos de ver en E-Kollegium, familias donde los hijos se han hecho los dueños de la casa porque los padres cometieron el error de tratarles como si fuesen sus amigos, otorgándoles derechos que no les son propios y no limitando su capacidad de acción en el seno familiar. La misión de los padres es educar, imponer unas reglas en el seno de la familia, querer y proteger a sus hijos. Son los hijos los que elegirán a sus propios amigos.

La culpa del circo, entre padres e hijos, que vemos en algunos programas que pretenden dar soluciones universales a problemas particulares, la tienen los padres sin dudarlo ni un momento. Otorgar la condición de igual a un hijo, supone la pérdida de todas las potestades que se tienen en el seno del hogar como padre, puesto que os tratarán como a amigos suyos y una vez llegada la preadolescencia, la casa se volverá ingobernable. Una vez se ha entrado en ese círculo, sólo se puede salir poniendo cada cosa en su lugar de nuevo y no volviendo a cometer los mismos errores. Eso sí, acción semejante supondrá la realización de grandes esfuerzos y sacrificios por parte de todos, además de un cambio de conciencia sobre el papel de cada uno en el devenir de la convivencia en familia. Si necesitáis ayuda, aquí estamos para echaros un cable. No tengáis miedo a que dejen de quereros por actuar como padres.

Un saludo,

Joaquín (Dtor. E-Kollegium Madrid)

Educar a los hijos

Lo que debería ser una de las decisiones más importantes y meditadas en la vida de un adulto, no se corresponde con la realidad que vivimos en E-Kollegium todos los días en el seno de muchas familias. Si bien es cierto que la llegada de un hijo supone un gran gasto económico para cualquier familia y un cambio en las rutinas de vida, quiero hacer énfasis en otro aspecto que no suele ser tan importante para los padres: la educación en valores y educar en buenas maneras. A día de hoy, y da igual la clase social, son muchas las familias que dejan que sean los profesores los que hagan un trabajo que les es propio a las mismas y no al cuerpo docente. Un trabajo que ha de estar cimentado en el ejemplo y en el cariño, elementos éstos que requieren de muchas horas de dedicación y de mucha paciencia, durante años y años.
Los hijos aprenden por imitación y asumen los valores que reinan en el ambiente social del que se rodean sus padres. Es por ello que es tan importante que los primeros en ser “educados” sean los padres, y adiestrados en qué pueden y no pueden hacer delante de sus hijos, tanto dentro de casa, como en sociedad. Esa es una de nuestras funciones aquí, puesto que son muchos los problemas que devienen posteriormente en los hijos por no haber sabido ser ejemplo válido de los mismos. Seamos valientes y afrontemos que hemos decidido traer un hijo al mundo para criarlo, pero también para educarlo y dedicarle todo el tiempo que necesite.
Los chinos dicen: no pongas una tienda si no sabes sonreír. En E-Kollegium decimos: no traigas un hijo al mundo si no sabes querer. Si necesitas ayuda, aquí nos tienes. Ver sus ojos de admiración, sorpresa y cariño será la mayor y mejor recompensa que jamás os dará nadie y os servirá de protección contra vuestras propias preocupaciones. Lo sé por la experiencia que otorgan todos estos años de convivencia con padres e hijos, así como el ver los resultados en forma de abrazos, sonrisas y orgullo de ser querido.
Si necesitáis ayuda, sed humildes y dad ejemplo pidiéndola. Estaremos encantados de ayudaros con su educación y con sus problemas. Os esperamos en el Proyecto con los brazos abiertos.
Joaquín (Dtor. De E-Kollegium Madrid)